-¿Por qué estás aquí?- murmuro Billie.- ¿no deberías estar con David?- esta vez sonó algo confuso.

¿Acaso sabia tan bien todo de mí, que por un simple contacto de nuestras pieles me había reconocido?

-Debería… pero me di cuenta de algo pero quizás fue demasiado tarde y todo se lo debo a mi maldito accidente.

Billie se dio vuelta y me miro enarcando una ceja, en busca de que más palabras salieran de mi boca.-

-¿tarde? ¿Para qué?- sus ojos brillosos se encontraron con los míos.

Tomé su mano para que se levantara y así pudiéramos hablar frente a frente.

-tarde para que me perdones Billie.- dije al fin.- yo te amo más que nada en el mundo y por este maldito accidente perdí meses de mi vida encerrada en un gran infierno, en una gran mentira. Comprometida con David, pensando en que él sería el amor de mi vida. Pero la pelea que tuviste con él me hizo recordar todo.- dije acercándome a el por impulso.- nuestras primeras miradas, la primera vez que te vi después del accidente y noté que era la única que te entendía, ‘eso es lo que deben pasar los músicos’.-acoté. Aunque fue unas de las cosas más sexis, ver tus accidentados dientes.- murmuré ruborizándome. Nuestro primer beso, las primeras veces en que te extrañe, la primera vez en que me sentí tan completa junto a ti, cuando nos encontramos en aquel Pub en San Francisco, la maravillosa noche que pasamos, como me entregue a ti por completo. Me hiciste mujer, Billie y eso no lo hace cualquiera, solo la persona que uno ama locamente. -Unas pequeñas lágrimas cayeron por mis mejillas haciendo que Billie Joe con la yema de sus dedos las secase. -Solo quería estar con él y aprovechar al máximo todo lo que sentíamos, si es que él lo quería así. Yo le había hecho mucho daño.

-No llores Mel. Quizás el destino lo quiso así o que importa. ¿Existirá el destino? Lo que existe es el amor verdadero y ese es el que ambos sentimos.- murmuraba Billie casi rompiendo en llanto nuevamente al igual que yo.

-¿me perdonas? Por favor, dime que me perdonaras, que quieres que te haga el hombre más feliz, que te acompañaré a donde quieras, que viviremos de tu música y yo te prometo que estaré ahí para ti toda la vida, cuando quieras hacer de la música tu profesión, cuando tengan sus primeras giras, cuando te sientas desorientado, ahí estaré yo cumpliendo mi promesa.

Billie se acerco y me abrazo fuertemente, apretándome contra su cuerpo, con miedo de volver a perderme.

-te amo Melissa.- murmuro en mi oído. Aunque no sea tu culpa… te perdono y lo haría mil veces más. Pero tendré que tomarte la palabra.- sonrió pícaramente.

Largue una gran carcajada, el saber que me había perdonado, había sido lo mejor que me había pasado en estos meses de desesperación.

-dime Billie ¿Qué puedo hacer por ti?- entrelacé nuestros dedos.

-darme un gran beso de buenas noches por el resto de mis días.- murmuro Billie.- lo miré con la impresión marcada en mi rostro.- Melissa, sabes que después de esto, nada será lo mismo con nuestras familias, habrá que esperar un poco y sanar las heridas pero te tengo una propuesta, quizás no es la más soñada por todas las chicas y tampoco la más romántica, pero tú sabes cómo soy yo. Mi estilo de vida es diferente.

-¿quieres vivir en una carpa por el resto de nuestros días? Porque si es así acepto.- murmuré apegando nuestras narices. Te dije que aceptaría todo con tal de estar contigo Billie. No me hace falta nada. Solo quiero vivir mi vida contigo, compartir el día a día.

-no es exactamente lo mismo, aunque me hubiera salido más simple.- dijo sonriendo y dejando a la vista esos dientes que tanto amaba.- ¿te gustaría fugarte conmigo? tenemos que hacer una gira con Mike y Tré y me encantaría que fueras conmigo. Escaparnos de todo esto y ser feliz a nuestra manera, viviendo de lo que más nos gusta. La música.- hacer nuestras vidas el juego más emocionante que hayamos tenido, solos tu y yo… dando vueltas por el mundo, Melissa, te prometo que todo esto resultará, seremos famosos y tu tendrás todo lo que desees, solo cúmpleme ese deseo.

-¿Qué esperas Billie?- enarque una ceja. Este me miro sin comprender. ¿Qué yo vaya y busque las maletas? Vámonos lo antes posible. Vámonos de inmediato en busca de los chicos.- ambos reímos. Ya todo había pasado y nada iba a separarnos.

Aún así me sentía demasiado nerviosa, iba a comenzar una nueva vida. Me di la media vuelta y comencé a caminar para poder llegar rápidamente a mi casa y sacar todas las cosas que quería llevarme pero sentí un gran jalón en mi brazo, tan fuerte que sentí que todos mis órganos se salían de su lugar.

-Aún no termino.- murmuro Billie mientras terminaba de jalarme hacia él.

Quedamos tan cerca que compartimos el aire que nos rodeaba, me tomo por la cintura y me beso efusivamente. El atardecer había llegado y mi corazón se sentía lleno al contacto con Billie Joe. Seguimos besándonos sin decir nada. Comencé a tocar su espalda y a recorrer su cuerpo, haciendo que Billie soltase un pequeño gemido. Sus manos también comenzaron a hacer lo suyo, pero de una manera delicada, recorría cada rincón sin dejar ningún lado sin el contacto de sus manos, beso mi cuello mientras tocaba mi cabello, se acerco a mi oído y murmuro un gran te amo, lleno de pasión, mi cuerpo se estremeció. Desabroché su camisa, botón a botón, haciendo todo más interesante mientras que mi lengua recorría su cuello y su boca. Poco a poco fuimos perdiendo la noción del tiempo y del espacio. Billie Joe se encontraba sobre mi solo en bóxers y yo solo en ropa interior. Nos miramos con el amor demostrado en los ojos, las manos de Billie bajaban mi ropa interior rosando mis muslos, mis manos recorrían desesperadamente bajo sus bóxers, Billie gemía y eso me hacia feliz. Solo quería sentirlo dentro de mí. Me acerque a su oído y suplique; cada contacto de sus manos en mi cuerpo hacían que me desesperase aún más. Me miro por última vez y se adentro tiernamente en mí, mientras probaba mis labios, uniendo nuestros gemidos, el movimiento comenzó a hacerse más fuerte y más fuertes, nuestros cuerpos comenzaban a convulsionar, la respiración a agitarse, la noche cayó y tras un último gran gemido, llegamos al orgasmo, un pleno orgasmo que hizo sacarnos una sonrisa. Me abrazó y me apoye en su pecho.

Y ahora comenzaba nuestra nueva vida, juntos recorriendo el mundo, como siempre tuvo que ser, amándolo a él, pase lo que pase.

 

Madre:

Sé que han pasado muchos meses y he sido un ingrato. No te he hecho ninguna visita decente. Hoy vino David con su prometida Rosemary, después de tanto al fin pudo perdonarnos por todo lo que paso, a pesar de que estoy más feliz que nunca con Melissa, siempre llevaba encima el peso de la culpa por lo sucedido con David. Ahora que ya hablamos y todo termino bien, me siento mucho mejor. Fuimos a cenar los 4 juntos, su prometida es una buena mujer y en verdad se aman. Por mi parte la banda cada vez va mejor, ya estamos grabando un disco, Mike dice que te extraña y Tré... tu sabes cómo es él, te ha escrito un par de canciones que después en el viaje de la próxima semana te mostraré. Con Melissa vamos cada vez mejor, Ella ha sido el apoyo que he necesitado en estos meses, cuando sentía que todo iba a fracasar con los chicos y que nunca podría darle el mundo que le prometí, pero aquí estoy, nos amamos y nadie nos va a separar, menos ahora que esperamos un hijo. Espero que te sientas feliz de ser abuela, quizás es un poco luego, pero con esto hago mucho más solida mi relación. Cuando llegue a casa le pediré matrimonio a Melissa, estoy decidido, quiero pasar el resto de la vida con ella. Todo saldrá bien mamá, gracias por dejarme vivir el mundo que siempre quise. Te amo y nos vemos la próxima semana.

Cariños.

Billie Joe Armstrong.

PD: Melissa está teniendo sus primeras nauseas y eso me hace sentir cada vez más nervioso, espero ser un buen padre y esposo.

 

 

Meses después:

 

Querido Diario:

Todo va de maravilla, algunas semanas después de fugarme con Billie y los chicos en su pequeño tour, este me pidió que fuese su esposa, haciendo todo más de lo que pude imaginar, semanas después nos casamos, haciéndome la mujer más feliz de este planeta, ahora si permanezco a su lado, no solo como Melissa, sino más bien como la Señora Armstrong. Ahora me encuentro en la clínica, mañana nacerá nuestro hijo, el médico dijo que sería hombrecito cosa que puso muy contento a Billie ya que tendrá alguien para enseñarle sus locuras y que siga sus pasos, seremos una gran familia, de eso estoy completamente segura, no dejo de amarlo, cada día que despierto a su lado, encuentro la perfección en cada parte de su cuerpo, en cada palabra que me dice, en cada movimiento que hace. El y mi pequeño que crece dentro de mí, son todo lo que tengo y son la felicidad y las fuerzas de mí día a día. Mañana mi madre llegará de su viaje, viene a verme, está orgullosa de mí, de mi decisión y de lo maduro que ve todo esto. Después de todos los problemas que tuvimos con David y la vergüenza que eso se hizo para mi, él y su familia me perdonaron, David encontró a la chica de sus sueños, la que si lo hará feliz como debe ser y pronto se casaran. Por otra parte los chicos les salió un contrato con una disquera, lo cual los hará ser mucho más conocidos, importantes y destacados. Cada día escriben temas mejores y Billie parece con más vida, eso me hace sentirme profundamente satisfecha con todo lo que he hecho por el, para apoyarlo y por todo lo que ha hecho el con los chicos, han sabido llevar muy bien todo y se han esforzado bastante, aunque siguen siendo los mismos locos de siempre, en verdad, debo confesar que nunca cambiaran y eso los hace únicos. Con estas palabras me despido de ti, querido diario y quizás para siempre, mañana comienza mi nueva vida, junto a mi pequeño y mi amado esposo.

Tú siempre fiel.

Melissa Armstrong.

 

PS: Por cierto, cambiaron el nombre a su banda, ya no se llamarán más Sweet Children, ahora se llamarán Green Day y la gente los ama.